Plan de Respuesta ante Emergencias

Cumplimiento normativo vs. capacidad real de respuesta

En el marco de la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo y su Reglamento, toda empresa está obligada a contar con un Plan de Respuesta ante Emergencias (PRE) como parte de su Sistema de Gestión de SST.
Sin embargo, en la práctica, muchas organizaciones confunden tener el documento con estar preparadas para una emergencia real.

La experiencia en fiscalizaciones y eventos críticos demuestra que el incumplimiento no siempre es documental: muchas empresas cuentan con un plan formalmente aprobado, pero operativamente ineficaz.

SUNAFIL viene fiscalizando activamente no solo la existencia del PRE, sino su implementación efectiva, sancionando a empleadores que no demuestran brigadas entrenadas, simulacros ejecutados y capacidad real de respuesta.

1. ¿Qué exige realmente la normativa?

Contenido mínimo… y lo que suele fallar en campo

El Plan de Respuesta ante Emergencias debe permitir una respuesta organizada, coordinada y oportuna frente a incendios, sismos, fugas químicas, explosiones, accidentes graves u otros escenarios críticos.
La normativa exige, como mínimo, los siguientes componentes:

a) Brigadas y estructura de mando

No basta con una lista de nombres.

  • Brigadas de evacuación, primeros auxilios, contra incendios y comunicaciones.

  • Designación formal y documentada de brigadistas.

  • Definición clara del cuadro de mando en emergencia: jefe de emergencia, coordinadores, responsables por turno y suplentes.

  • Compatibilidad de roles con la operación real (turnos, rotaciones, ausencias).

👉 Error frecuente: brigadas “de papel” sin entrenamiento ni liderazgo real en una crisis

b) Sistema de comunicaciones

Una emergencia sin comunicación es una emergencia fuera de control.

  • Sistemas de alarma interna funcionales y probados.

  • Procedimiento de aviso y activación del plan.

  • Puntos de encuentro claramente definidos.

  • Directorio actualizado de contactos externos: bomberos, policía, serenazgo, centros de salud, clínicas asignadas, etc.

👉 Error frecuente: números desactualizados o desconocidos por el personal.

c) Recursos y equipamiento

El equipamiento debe existir, funcionar y estar disponible.

  • Extintores adecuados al riesgo, operativos y con mantenimiento vigente.

  • Botiquines completos, camillas, luces de emergencia y señalización.

  • Registro de equipos, responsables y programas de mantenimiento.

👉 Error frecuente: equipos presentes pero inoperativos o mal ubicados

d) Mapas de riesgo y rutas de evacuación

El plano no es decorativo.

  • Planos del centro de trabajo con rutas de evacuación, zonas seguras y puntos de reunión.

  • Ubicación real de equipos de emergencia.

  • Coherencia con la Matriz IPERC y los riesgos críticos identificados.

👉 Error frecuente: planos genéricos que no reflejan la operación real.

f) Simulacros y capacitación

Aquí se valida si el plan sirve o no.

  • Cronograma anual de simulacros (al menos uno al año, según norma).

  • Capacitación documentada a brigadistas y trabajadores.

  • Informes de simulacro con observaciones y acciones de mejora.

👉 Error frecuente: simulacros solo “para cumplir”, sin análisis posterior.

2. Más allá del cumplimiento: ¿para qué le sirve realmente al empleador?.

Un Plan de Respuesta ante Emergencias bien diseñado e implementado permite:

  • Reducir víctimas y daños en eventos críticos.

  • Evitar el caos y la improvisación en situaciones de alta presión.

  • Demostrar diligencia y control ante una fiscalización.

  • Proteger la continuidad operativa del negocio.

  • Reducir impactos legales, económicos y reputacionales.

En Beyond Zero entendemos que una emergencia no perdona errores de planificación. Lo que no se entrenó antes, no se improvisa durante el evento.

3. Recomendaciones técnicas clave (criterio Beyond Zero)

Desde la experiencia en campo, se recomienda que las empresas:

  • Verifiquen periódicamente equipos, rutas y sistemas de comunicación.

  • Aseguren que la alta dirección conozca y respalde el plan.

Un PRE efectivo no es el que está archivado, sino el que funciona cuando realmente se necesita.

Revisen y actualicen el PRE al menos una vez al año o ante cambios operativos

Designen brigadistas compatibles con la realidad de la operación.

Entrenen a las brigadas con escenarios realistas, no solo teóricos.

Ejecuten simulacros con evaluación crítica y acciones correctivas.

Verifiquen periódicamente equipos, rutas y sistemas de comunicación.

Aseguren que la alta dirección conozca y respalde el plan.

Importante:

No toda emergencia requiere la misma respuesta, ni la activación total de brigadas.
Un Plan de Respuesta ante Emergencias eficaz debe establecer niveles claramente definidos, conocidos por todo el personal, para evitar sobrerreacciones, confusión o uso inadecuado de recursos.

En Beyond Zero, este punto es crítico: una mala lectura del nivel de emergencia también es una decisión ciega.

La gestión de emergencias no es solo reaccionar, es saber cuándo, cómo y hasta dónde responder.
Definir niveles de emergencia es evitar decisiones exageradas… o peligrosamente tardías.

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